Soy Yenny. Y antes que nada, soy humana.

Trabajo con tecnología, redes sociales e inteligencia artificial, un mundo que me apasiona profundamente. Me interesa aprender, entender hacia dónde vamos y cómo usar estas herramientas para crecer, crear y comunicar mejor.

Pero si algo tengo claro es que la tecnología, por sí sola, no alcanza.

Creo en la importancia de lo humano. En la empatía, en la escucha.
En la manera en que nos hablamos y nos miramos, incluso a través de una pantalla.

Este espacio nace porque sentí la necesidad de unir esos dos mundos:
la tecnología y el alma, el avance y la sensibilidad, lo digital y lo profundamente humano.

No escribo desde la perfección ni desde las respuestas absolutas.
Escribo desde la experiencia, desde lo que voy aprendiendo, desde lo que siento.
Me incluyo en cada reflexión, porque yo también estoy en proceso.

También soy alguien que ama profundamente a los animales.
Especialmente a Zoe, mi perrita. Muchos dirán que es una mascota, para mí, es una compañera de vida, Zoe me ha acompañado en momentos de alegría y en momentos difíciles.
Siente, aunque no entienda. Está, aunque no pregunte. Y me recuerda todos los días algo esencial: la presencia.

Por eso, ella también forma parte de este espacio.
Porque hablar de humanidad sin hablar de quienes nos enseñan a sentir sería incompleto.

Tecnología con alma es un lugar para conversar.
Para pensar.
Para pausar.
Para recordar que detrás de cada perfil, cada mensaje y cada avance tecnológico, hay un ser humano.

Si llegaste hasta acá, gracias. Ojalá encuentres en este espacio un lugar amable, real y sin apuros. Y si alguna vez quieres conversar, proponer temas o simplemente decir “acá estoy”, hazlo con confianza y siempre desde el respeto, este blog también es tuyo.


Gracias por leer hasta acá.
Si este texto te hizo pausar, sentir o mirar distinto, ya cumplió su propósito, nos vemos en el próximo 🤍

— Yenny
Tecnología con alma y corazon🤍

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