Septiembre: una nueva oportunidad para empezar de nuevo

A veces pensamos que para darnos una nueva oportunidad tenemos que esperar a que el calendario marque un primero de enero, entre fuegos artificiales, ruido y promesas que muchas veces nos pesan más de lo que nos alivian. Pero la vida no funciona con fechas rígidas, y el corazón mucho menos. A veces, todo lo que necesitamos es una pausa suave, una hoja en blanco y la calma de un nuevo mes que llega a recordarnos que todavía estamos a tiempo.

Septiembre tiene ese aroma tan particular que se siente como abrir un cuaderno nuevo por primera vez. Huele a rutinas que vuelven a tomar su ritmo amable, a promesas que se sienten más livianas cuando entra el aire fresco de la mañana, y a esa voz bajita que nos dice que todavía podemos dar un paso más.

No hace falta esperar a que termine el año para resetearte. Si algo he aprendido entre tantas pantallas y algoritmos, es que la única actualización que realmente transforma nuestra vida es la que decidimos hacer por dentro. Podemos reiniciarnos tantas veces como haga falta, sin culpa y sin apuro, entendiendo que cada proceso tiene su propio tiempo.

Aún queda espacio para volver a intentar ese proyecto que dejaste guardado en una carpeta, para perdonar lo que dolió, para soltar lo que ya no suma y abrazar con fuerza lo que de verdad llena el alma. Pero sobre todo, queda tiempo para mirarte con paciencia, sin tanta exigencia, y regalarte una segunda oportunidad, una tercera, una cuarta o las que tu camino necesite.

Sé que para muchos de nosotros este mes también despierta nostalgias que aprietan el pecho, con recuerdos de quienes partieron y nos enseñaron a despedir a quienes más amamos. Pero incluso con esa ausencia a cuestas, elijo no dejar que estos días pierdan su brillo. Elijo honrar el amor y las huellas de los que nos cuidaron desde siempre, sosteniendo la certeza de que su luz sigue acompañando cada paso que damos.

Al final, la vida siempre nos guarda una nueva oportunidad para quien tenga las ganas y la valentía de comenzar de nuevo, tal como cuando éramos niños, estrenando cuadernos y creyendo con toda la ilusión del mundo que lo mejor apenas estaba por empezar.

Gracias por leer hasta acá.

Si este texto te hizo pausar, sentir o mirar distinto, ya cumplió su propósito.

Nos vemos en el próximo.

— Yenny

Tecnología con alma y corazón🤍

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